Los tranquilizantes se usan para tratar a personas con ansiedad grave que afecta sus actividades diarias. Las benzodiazepinas son potencialmente adictivas y se usan más comúnmente en el hospital. Sin embargo, se pueden usar para tratar problemas neurológicos en niños, como espasmos musculares. Algunos ejemplos son:
Benzodiacepinas
- Clonazepam (Klonopin)
- Lorazepam (Ativan)
- Alprazolam (Xanax)
Otro (no adictivo)
- Buspirone (Buspar)